Miércoles 14 de Agosto de 2019

What's News

La inflación recuperó impulso en EE.UU., con un incremento mensual de 0,3% del índice de precios al consumidor en julio. La inflación subyacente también se elevó 0,3% en el mes, al igual que en junio, su mayor alza bimensual desde principios de 2006. Los aumentos de precios fueron extendidos, pero particularmente notorios en el sector energético y en servicios como salud, vivienda y transporte. Economistas ven cierta evidencia en estas cifras de que el estrecho mercado laboral y los aranceles de la administración Trump empiezan a impulsar la inflación. Con todo, resta saber si el alza de junio y julio es la esperada aceleración que los modelos económicos han predicho por años, o solo un rebote tras varios meses de baja inflación a principios del año. La Reserva Federal ha estado más preocupada en los últimos meses de una inflación demasiado baja, más que por su alza.

Boeing entregó menos aviones en julio que en cualquier mes de la pasada década, parte del golpe financiero de la prohibición de volar de su jet 737 MAX. Las entregas del fabricante totalizaron 258 aviones en lo que va del año, contra 417 en el mismo período un año antes. Las 19 unidades que entregó en julio fueron la menor cifra mensual desde los cuatro aviones de noviembre de 2008, plena crisis financiera. Airbus entregó 458 naves en los primeros siete meses del año, posicionándola para superar a Boeing como la mayor fabricante de aviones este año. Boeing ha dicho que espera que el MAX vuelva a volar en el cuarto trimestre, pero algunas aerolíneas y reguladores han señalado que su regreso tomará más tiempo. Estas demoras han desordenado a su vez los planes de las aerolíneas, especialmente en mercados de rápido crecimiento, como el sudeste asiático.

Foxconn, mayor fabricante contratista de electrónicos del mundo, presentó ayer una ganancia para el segundo trimestre 2,5% menor que igual período de 2018, afectada por las débiles ventas del producto estrella de su mayor cliente, el iPhone. Los resultados de la taiwanesa totalizaron 17.050 nuevos dólares de Taiwán, unos US$ 541,5 millones, pese a que sus ingresos crecieron 7,4% frente a los de un año antes. La firma, antes conocida como Hon Hai, depende de Apple para cerca del 50% de sus ingresos, según estimaciones. En el último trimestre, las ventas de iPhone cayeron 12%, y por primera vez desde 2013 no representaron la mayor parte de los ingresos de Apple. En julio, Young Liu asumió como CEO de Foxconn, reemplazando a su fundador, Terry Gou, quien dejó la empresa para postular a la presidencia por el Kuomintang, pero perdió la nominación.

La deuda hipotecaria en EE.UU. llegó a un nivel récord, superando su peak de 2008. La cifra se elevó US$ 162 mil millones en el segundo trimestre, totalizando US$ 9,4 billones y superando su tope de US$ 9,3 billones en el tercer trimestre de 2008, informó ayer la Reserva Federal de Nueva York. “La foto completa es que cuando miras las hipotecas, el mayor componente de la deuda de los hogares, la situación aún se ve bastante saludable”, señaló Michael Feroli, economista en JPMorgan Chase. Tras caer 15% contra su alto de 2008, las hipotecas vienen creciendo de a poco desde 2013.

Inversionistas dicen que es difícil invertir debido a incertidumbre por la disputa EE.UU.-China:

Caída en precios del cobre amenaza con impulsar una escasez del metal

Su valor está alrededor de un 14% bajo el nivel de los US$ 3 la libra, que es el importe que, según se estima en el mercado, hace que los proyectos a largo plazo sean viables.

AMRITH RAMKUMAR

La reciente baja en los precios del cobre amenaza con limitar la inversión en nuevas minas, una tendencia que analistas y ejecutivos de la industria dicen que podría llevar en los próximos años a una escasez considerable de un material que es crítico para proyectos de manufactura y energía renovable.

Los precios cayeron a su nivel más bajo en dos años hace poco ante los temores de que las tensiones comerciales debiliten la economía global y limiten la demanda. Debido a que el cobre se utiliza mucho en la construcción y la manufactura, sus movimientos de precio están estrechamente ligados a la dinámica en la economía mundial, y particularmente en China, que responde por casi la mitad de la demanda global.

Algunos inversionistas señalan que la baja en los precios podría llevar realmente a una recuperación incluso más grande a partir de ahora debido al tiempo que se necesita para extraer el metal de los nuevos proyectos. Muchas de esas minas también requieren de compromisos de capital para completarse y están ubicadas en jurisdicciones operativas riesgosas en el mundo.

Vehículos eléctricos y nuevas tecnologías

La ley del mineral también disminuye a través del tiempo, lo que conduce potencialmente a un suministro utilizable más bajo que lo esperado, mientras que es probable que la demanda que provenga de los vehículos eléctricos y las nuevas tecnologías aumente a mediados de la década de 2020, indican analistas.

El cobre está ahora alrededor de 14% bajo el nivel de los US$ 3 la libra, lo que, según los inversionistas, hace que muchos proyectos a largo plazo sean viables. La última vez que cerró por sobre ese nivel fue en junio de 2018, cuando el Presidente Trump aprobó los aranceles sobre US$ 50 mil millones de importaciones chinas.

“Tenemos este gran inventario de oportunidades, pero al igual que otros proyectos en la industria, estos necesitan que los precios estén más altos que los de ahora para poder desarrollarlos”, manifestó Richard Adkerson, jefe ejecutivo de la minera de cobre Freeport-McMoRan Inc., en una entrevista. “Si el crecimiento global declina, entonces no vamos a estar en posición de invertir en estos recursos”.

El cobre cayó a US$ 2,54 la libra el lunes 5 de agosto, su nivel más bajo desde mayo de 2017, antes de recuperarse a US$ 2,58 el viernes pasado.

Jefferies proyecta un déficit de un millón de toneladas métricas en 2024 si no hay más compromisos de capital de las mineras. La firma consultora de materias primas Wood Mackenzie hace poco pronosticó una insuficiencia de suministro de 4 millones de toneladas métricas para 2028, basada en una producción anual de cerca de 25 millones de toneladas métricas en ese momento.

Lo que impulsa esas proyecciones es la creencia de que el cobre será crítico para el desplazamiento a largo plazo hacia los vehículos eléctricos y las tecnologías más limpias en el transporte y el almacenamiento de energía. Los autos eléctricos e híbridos utilizan más cobre que los vehículos convencionales, y analistas proyectan grandes aumentos en la demanda que se producirá cuando se pongan en marcha las estaciones de carga para vehículos eléctricos. Igualmente se espera que los países de rápido crecimiento como India sigan invirtiendo en proyectos de infraestructura que requieren de mucho cobre.

Otra razón de por qué algunos inversionistas continúan confiados en que los precios finalmente se van a recuperar: la explotación de minas en lugares como Indonesia se sigue produciendo con un alto grado de riesgo.

Muchos esperan que el éxito de Freeport-McMoRan en los próximos años esté definido por su capacidad para hacer la transición de una enorme mina de cobre y oro en Indonesia a una operación subterránea. A fines del año pasado, el gobierno indonesio adquirió una participación del 51% en la mina —Grasberg— por la que pagó casi US$ 4 mil millones a Freeport y a la minera australiana Rio Tinto PLC. Aunque continúa la transición bajo tierra, Freeport está registrando ingresos más bajos y costos de capital más altos.

En otra señal de los desafíos que enfrentan las mineras, Rio Tinto el mes pasado informó que demorará mucho más tiempo de lo esperado y costará más completar una mina al sur del desierto de Gobi en Mongolia.

Las dificultades que enfrentan los líderes de la industria Freeport y Rio Tinto podrían presagiar retrasos en los próximos años para otras compañías que persiguen proyectos complicados, observan analistas. Si bien hay abundantes oportunidades en países como Chile y Australia, extraer el metal podría resultar ser más difícil de lo esperado.

“Estos proyectos toman mucho tiempo ponerlos en funcionamiento”, aseguró Christopher LaFemina, analista de metales y minería en Jefferies. “El mercado debería estar muy, muy apretado mientras no tengamos una recesión”.

La incertidumbre comercial

Sin embargo, diversos inversionistas señalan que es difícil invertir en el metal y en las acciones de compañías que lo producen cuando la incertidumbre comercial continúa golpeando los precios del cobre. Estos han caído el 13% desde que alcanzaron un alto nivel en abril. Las acciones de Freeport han caído el 36% en el último año después de una baja de casi el 4% el viernes de la semana pasada. Otras acciones mineras, como las de Southern Copper Corp., también han recibido una paliza.

Los fondos de cobertura y otros inversionistas especulativos llevaron las apuestas netas pesimistas por el cobre a su nivel más alto desde noviembre de 2016 durante la semana que terminó el martes 6, según muestran los datos de Commodity Futures Trading Commission.

“Los inversionistas siguen estando reticentes con respecto a nuestro sector”, manifestó Adkerson. “Es probable que así sigan las cosas hasta que haya cierta claridad sobre la dirección que tomará este problema comercial”.

DÉFICIT

Jefferies proyecta un déficit de un millón de toneladas métricas en 2024 si no hay más compromisos de capital de las mineras. La consultora Wood Mackenzie hace poco pronosticó una insuficiencia de suministro de 4 millones de toneladas métricas para 2028.

Pobre crecimiento de su ingreso medio en última década:

Cómo Hong Kong puede salvarse de la peor crisis que enfrenta desde 1997

Para mantener la posición de la ciudad como un motor financiero global se requiere de una resolución del estancamiento político y un reacondicionamiento económico.

NATHANIEL TAPLIN

Hong Kong está sumida en su peor violencia política desde el traspaso de la ciudad semiautónoma a China en 1997. Para apaciguar la crisis —y mantener su estatus como una potencia financiera global y conducto para el capital hacia China— se requiere de una acción urgente que aborde no solo las quejas que incluyen la rendición de cuentas por parte de la policía y las reformas electorales estancadas, sino también los problemas profundos, enconados con el modelo económico de la ciudad.

Eso significa contener el poder de los magnates inmobiliarios y monopolios de Hong Kong, encontrar un modelo de ingreso para el gobierno que no dependa de los precios altísimos de las propiedades, y gastar muchos más recursos del Estado de inmediato en vivienda pública y asistencia pública. De acuerdo a algunas mediciones, Hong Kong ya está entre las sociedades más desiguales del mundo.

Gran parte de sus problemas económicos más urgentes se relacionan con el terreno. El crecimiento del ingreso medio ha sido modesto durante la última década, pero los precios de las propiedades residenciales casi se han duplicado en términos reales de 2010 a 2018, según el Bank for International Settlements. Esto supera con creces los aumentos incluso en otros mercados manifiestamente efervescentes como Canadá, donde los precios subieron alrededor del 40%. Los habitantes de Hong Kong viven en departamentos más minúsculos y pagan más por ellos que en casi cualquier otra parte.

Parte del problema es la geografía montañosa de Hong Kong, lo que significa que es limitado el espacio nuevo para construir. Pero un problema posiblemente mucho mayor son los intereses creados del gobierno y las grandes constructoras inmobiliarias en mantener los precios altos.

La tasa impositiva baja y el gran excedente fiscal de Hong Kong —el gobierno durante los últimos tres años ganó en promedio cerca de un 20% más que lo que gastó— en realidad se financian en gran medida con las ventas de terrenos del gobierno, las que constituyeron el 27% de los ingresos totales en el año fiscal 2017/2018. Para empeorar las cosas, las ganancias de las ventas de tierras van al Capital Works Reserve Fund, el que está destinado al desarrollo de infraestructura. Hong Kong ya tiene una infraestructura ejemplar. Los residentes ven con frustración cuando las autoridades derrochan en proyectos estilo elefante blanco político que cuentan con el respaldo de Beijing, como el puente marino de miles de millones de dólares hasta Macao y una conexión con Shenzhen a través de un tren de alta velocidad, mientras ellos no pueden financiar una vivienda básica.

Igualmente, debido a los altos precios de las propiedades es difícil empezar pequeñas empresas; especialmente porque el control antimonopolio ya es débil. Hong Kong, a diferencia de la mayoría de sus pares globales, no tuvo ni siquiera una ley de competencia amplia en vigor sino hasta 2015. Eso ha permitido que los magnates inmobiliarios fortalezcan sus imperios con casi monopolios en áreas tales como servicios públicos, transporte y supermercados, elevando los precios y ahogando el crecimiento.

La principal solución del gobierno para los precios exorbitantes de las propiedades es Lantau Tomorrow Vision, un proyecto de recuperación de tierras que se propuso cerca de la isla más grande del territorio con un costo estimado de US$ 80 mil millones aproximadamente. No obstante, los nuevos departamentos no estarían disponibles sino hasta principios de la década de 2030; lo que significa que toda una generación de gente joven podría fundamentalmente seguir estando excluida del mercado aun cuando el plan funcione.

Reurbanización de sitios comerciales y agrícolas baldíos

Los críticos sostienen que se podría aumentar la oferta de terrenos en forma mucho más rápida y económica mediante la reurbanización de sitios comerciales y agrícolas baldíos existentes para que sean habitacionales.

El modelo político de China continental funciona en la medida que lo hace porque la ciudadanía sacrifica una participación directa en su futuro teniendo entendido que las cosas seguirán mejorando. El hecho de negar una participación mientras al mismo tiempo no se ofrece una esperanza real de que las cosas pueden mejorar es algo mucho más difícil de vender.

TIERRA

Gran parte de sus problemas económicos más urgentes se relacionan con el terreno. Sus habitantes viven en departamentos más minúsculos y pagan más por ellos que en casi cualquier otra parte del mundo.

ONU interviene A 6

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