Viernes 22 de Mayo de 2020

Día de las Glorias Navales fue conmemorado con ceremonias sin público en Valparaíso, Iquique y Talcahuano:

Piñera invoca la figura de Prat para exhortar a la unidad de los chilenos frente a la pandemia

“Hoy tampoco son tiempos para arriar las banderas. Hoy también es el tiempo de heroísmo y grandeza”, dijo el mandatario al referirse a la “contienda desigual” ante las amenazas sanitaria y social que implica la rápida propagación del coronavirus.

M. SILVA, D. JAIME y F. GONZÁLEZ

Hoy todos podemos y debemos mostrar las mismas virtudes de grandeza y amor por la patria que mostró Arturo Prat, y su misma entrega y heroísmo”.

Sebastián Piñera

Presidente de la República

Este 21 de mayo es un día de reflexión, un día para pensar en la unidad de los chilenos, en cómo ganar entre todos este combate desigual”.

Almirante Julio Leiva

Comandante en jefe de la Armada

Fue un 21 de mayo diferente. La pandemia del covid-19 que enfrenta el país le restó la masividad que ha marcado históricamente la conmemoración del Combate Naval de Iquique y del Día de las Glorias Navales por más de un siglo. No hubo una multitud con banderas chilenas observando a cientos de marinos desfilando frente al monumento a los Héroes de Iquique, ni grandes delegaciones ni revista de tropas.

Pasado el mediodía de ayer, justo cuando se cumplían los 141 años del hundimiento de la “Esmeralda”, la plaza Sotomayor de Valparaíso lucía despejada. Y para asegurarse de que ello ocurriera, impidiendo el paso a personas ajenas al acotado número de participantes para cumplir la norma sanitaria, los organizadores la rodearon de una doble hilera de vallas.

Se preservaron, sí, los elementos más significativos del ceremonial. El comandante en jefe de la Armada, almirante Julio Leiva, y el ministro de Defensa, Alberto Espina, depositaron ofrendas florales ante el monumento donde descansan los restos del capitán Arturo Prat y de 22 marinos de la “Esmeralda” y la “Covadonga”. A las 12:10 horas se rindieron los máximos honores del ceremonial naval: la salva de 21 cañonazos, honores de pito y corneta y el tañer de la campana de la corbeta. Junto a Leiva y Espina, estaban el intendente de Valparaíso, Jorge Martínez, otros oficiales y gente de mar en representación de las dotaciones de la Armada.

El Presidente Sebastián Piñera realizó un discurso desde La Moneda. Invocó la gesta heroica de Prat y de sus hombres para exhortar a la unidad de los chilenos frente al desafío “de una nueva contienda desigual: la pandemia sanitaria del coronavirus y la pandemia social de la recesión”.

“Hoy no son tiempos para arriar nuestras banderas. Hoy también es tiempo de heroísmo y grandeza”, dijo el mandatario. “Hoy, todos podemos y debemos mostrar las mismas virtudes de grandeza y amor por la patria que mostró Arturo Prat y la misma entrega y heroísmo que lo transformó en un símbolo glorioso e inmortal en nuestros corazones”, agregó.

Y en forma más explícita, citó las palabras que el Presidente Aníbal Pinto dirigió al Congreso en 1879, 11 días después de la epopeya de Iquique, para reclamar el concurso leal de todos los ciudadanos ante la guerra: “Reservemos para otra ocasión lo que pudiera calificarse de desacuerdos domésticos”. Y añadió: “Hoy, en que nuestra patria y el mundo viven tiempos muy duros, quisiera, recordando a Pinto, dar un mensaje de esperanza y pedir la unidad y colaboración de todos nuestros compatriotas”.

En Iquique, la romería a la boya que marca el lugar donde está hundida la “Esmeralda” se hizo ante una bahía vacía. Solo se permitió el zarpe del patrullero oceánico “Cabo Odger”, que lo hizo con una dotación mínima. El comandante en jefe de la IV Zona Naval, contraalmirante Alberto Soto; el intendente de Tarapacá, Miguel Quezada, y el alcalde iquiqueño Mauricio Soria lanzaron ofrendas florales al mar. Las calles de la ciudad, donde en esta fecha la gente se vuelca a celebrar, estaban vacías. Pero a las 12:10 horas, al igual que en Valparaíso, los cuarteles de Bomberos y los barcos anclados hicieron sonar sus sirenas y bocinas.

En Talcahuano, con el “Huáscar” en reparaciones en un dique de Asmar, la fecha se recordó con ofrendas depositadas en el monumento a Prat en la plaza Los Héroes, dentro de la base naval.

En Valparaíso, el ministro de Defensa también resaltó las convicciones de Prat aplicadas al actual contexto: “Frente a la adversidad, debemos salir unidos. Las divisiones solo impiden derrotar la pandemia”. El presidente de la DC, Fuad Chahin, en tanto, invitó a pasar a los hechos, pues espera que Piñera responda a una carta en que piden integrar una mesa de diálogo transversal ante la crisis sanitaria.

Estudio lumínico Delight Lab:

Organizadores de proyección en Torre Telefónica denuncian amenazas

Presentarán un recurso de protección.

M. Hernández

Amenazas, amedrentamiento, un hackeo de sus cuentas de redes sociales y censura. Esas son las denuncias que hacen Octavio Gana y Andrea Gana, directores del estudio lumínico Delight Lab, luego de que el lunes proyectaran la palabra “Hambre” en la Torre Telefónica —tras las protestas que protagonizaron vecinos en El Bosque para exigir ayuda por falta de alimentos— , y al día siguiente repitieran la actividad con las palabras “Solidaridad” y “Humanidad”, que fue interrumpida por un camión con focos de luz direccionados hacia el edificio de la empresa móvil.

Por eso interpondrán un recurso de protección, afirmó Octavio Gana, el codirector de la organización, que sus fundadores describen como un estudio lumínico que trabaja con la cultura y las artes. Ellos atribuyen las amenazas en parte a las críticas que hizo el diputado Diego Schalper (RN), quien pidió investigar el hecho por “instrumentalizar esta legítima angustia que muchas personas sienten”.

Gana afirma que la declaración del parlamentario fue “súper irresponsable (…), pensando que a lo mejor se trataba de una acción de un partido político. No se dio cuenta de que se trataba de un trabajo de arte”. Aclaró que la proyección de estas palabras “era un llamado a visibilizar hechos sociales y no a la violencia”. Y agrega: “Lamentablemente se ha malinterpretado”.

El codirector de Delight Lab pidió que se investigue la procedencia del camión, que interrumpió la proyección del martes porque, a su juicio, atenta contra la libertad de expresión y añadió que desconocen quién fue el responsable. “Hay gente que cree que fue la intendencia, nosotros creemos que no fueron ellos, porque el intendente dijo que iban a investigar”, precisó.

En tanto, el intendente metropolitano, Felipe Guevara, informó que hicieron una denuncia al Ministerio Público sobre la proyección, porque “queremos saber si efectivamente existen autorizaciones legales para que una actividad en horario de toque de queda se desarrolle en un lugar con cuarentena. Nos pareció muy extraño”.

Restaurantes han debido cerrar y se han despedido trabajadores:

Escasa actividad amenaza supervivencia de locales de “barrios bohemios”

Empresarios señalan que el rubro venía impactado desde el estallido social. Algunos se han reconvertido al delivery , con un reducido flujo de ventas.

Ignacio Araya y Equipo de Regiones

“La actividad es nula y es muy difícil hacer una reconversión. El delivery, por ejemplo, casi no genera ingresos”, cuenta el presidente de la Cámara de Comercio de Arica, Aldo González, al explicar la situación que se vive actualmente en el paseo Bolognesi y la avenida General Velásquez. En la zona, donde están los principales sectores de esparcimiento nocturno en la ciudad nortina, restaurantes, pizzerías, cafeterías y heladerías se mantienen cerrados desde hace casi dos meses, debido a las restricciones para contener la pandemia.

A lo largo del país, la baja actividad de los “barrios bohemios” es similar. En Valparaíso, el presidente de la Asociación de Locales Nocturnos de la ciudad, Víctor Ramírez, explica que 20 de los 59 establecimientos adheridos a la asociación están bajando sus cortinas, en sectores emblemáticos como la subida Cumming y el Barrio Puerto. A su juicio, la bohemia porteña hoy está en serio riesgo. En su caso, él ya tuvo que despedir a 20 de los 42 empleados que trabajan en sus discotecas Woo, Amarella y Mandala.

Según Ramírez, la situación de los locales ya venía muy afectada desde el estallido social: toques de queda, saqueos al comercio y frecuentes enfrentamientos entre manifestantes y policías habían reducido al mínimo su actividad. Pero ahora, con la pandemia, se ha vuelto nula, pues el tipo de producto y servicios que ofertan no puede satisfacerse mediante el delivery.

A ese problema, señala el empresario, se suma la dificultad que tendrían para acceder a los montos que requieren mediante fondos Fogape. “Aún cumpliendo todo, finalmente ofrecen cifras muy chicas, a algunos colegas solo $500 mil. A mí, que puedo demostrar que facturaba $25 millones al día, me pasan $5 millones, pero no me alcanza para sobrevivir tres meses”, dice.

Sin precedentes

Más al norte, la mayoría de los empresarios de Barrio del Mar —que reúne a una decena de restaurantes del borde costero de Coquimbo y La Serena— se ha acogido a la Ley de Protección del Empleo para conservar los puestos de trabajo de sus colaboradores, que en algunos casos mantienen por más de 15 años.

“Esto es algo sin precedentes, desde octubre que el rubro ya venía sufriendo por el impacto del estallido social, pero la llegada del coronavirus nos ha puesto el desafío de seguir unidos, donde los más fuertes están apoyando a los empresarios más débiles y afectados”, cuenta María Antonieta Zúñiga, gerenta de la agrupación de comercios que, en total, suman más de 800 plazas laborales.

Julio César Méndez, propietario del restaurante “Comedor Popular” de Rancagua, también acusa el golpe económico. Si antes de la emergencia vendía más de 300 almuerzos, hoy apenas logra 20 con el sistema de retiro en el local. En esa ciudad, el también impulsor del proyecto “Barrio Gastronómico Gamero” explica que el 50% de los restaurantes participantes de la iniciativa, ubicados en el centro histórico rancagüino, están cerrados, agregando que este año “está perdido” y se apuesta al 2021 para una eventual recuperación. “Esto viene de bastante más atrás, incluso de antes del estallido social, cuando se empezó a ver una baja en el consumo de restaurantes en general”, dice.

En Puerto Montt, en tanto, se ha reportado falta de pago en arriendos de locales, mientras que las empresas buscan ayuda para el sector y poder cumplir con sus compromisos con proveedores.

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