Viernes 22 de Mayo de 2020

Primera investigación sobre reinserción femenina:

86% de exreclusas quiere trabajar al dejar la cárcel y solo el 36% lo logra a un año de salir

Mejorar sus condiciones de vida no tiene solo sustento ético, sino que también es una buena estrategia de seguridad pública, afirma Rafael Rodríguez, jefe del área de Estudios y Desarrollo de la Fundación San Carlos de Maipo.

Lilian Olivares

“Reinserción, desistimiento y reincidencia en mujeres privadas de libertad en Chile”.

Así se llama el estudio que abordó el Centro de Justicia y Sociedad del Instituto de Sociología de la Universidad Católica, con el apoyo de las fundaciones San Carlos de Maipo y Colunga.

La segunda entrega de datos preliminares la hacen ahora, tras un seguimiento a 225 mujeres que egresaron del Centro Penitenciario Femenino de Santiago y del Centro de Estudio y Trabajo Talita Kum a lo largo de su primer año en libertad. Esto, con el fin de caracterizar e identificar los factores que facilitan o dificultan su proceso de reinserción social.

Se trata, dicen, de la primera investigación en Chile que identifica los factores que inciden en los procesos de reinserción social específicamente de la mujer, al egresar de los recintos penitenciarios.

El estudio indica que al año de haber salido, solo el 61% puede aportar económicamente al cuidado de al menos uno de sus hijos. Y de aquel grupo que aporta, en el 97% de los casos lo hace gracias a que también ellas reciben apoyo económico de otro familiar.

Y respecto de los padres de sus hijos, el estudio indica que solo el 20% de los menores de edad recibe apoyo económico de parte de los papás.

“La figura del padre no está presente”

Rafael Rodríguez, jefe del área de Estudios y Desarrollo de Fundación San Carlos de Maipo, cuenta que el estudio comenzó en 2016 y el análisis del seguimiento de las mujeres terminará este año. El monitoreo a las exreclusas duró un año posterior al egreso de ellas y las mediciones se realizaron a la semana, a los dos, seis y 12 meses desde que salieron de las cárceles.

—¿Cuál es la principal dificultad que enfrentan para poder conseguir un trabajo honesto, remunerado?

—A pesar de que un 86% de las mujeres quiere trabajar antes de salir de la cárcel, solo un 36% lo logra a un año de haber egresado. Hay distintos factores que pueden incidir en esto. Por ejemplo, el que solo un 14% haya terminado la educación formal y que únicamente un 15% tenía un trabajo antes de entrar a la cárcel. Tener poca educación y poca experiencia laboral dificulta la búsqueda del empleo.

Además, indica, un 76% son madres de niños menores de edad “y en general no existen muchos trabajos con perspectiva de género, donde se permita conciliar el trabajo con el cuidado de los niños y con labores domésticas”.

—¿Y qué pasa con sus parejas, los padres de sus hijos?

—En general, la figura del padre es una que no está presente en el cuidado de sus hijos ni antes ni después de que están en un penal. No hay relación entre el ingreso de las mujeres a las cárceles y el abandono de los padres para con el cuidado de los hijos.

Violencia, pobreza, drogas: su vulnerabilidad

Rodríguez detalla que la mayoría de las mujeres antes, durante y después de haber estado privadas de libertad ha vivido en situación de vulnerabilidad.

“Pobreza, violencia intrafamiliar, consumo de drogas, desempleo y escasez de redes de apoyo son variables que se repiten antes y después de estar en la cárcel. Esto habla de problemas que son estructurales, donde la política pública no es suficiente como para mejorar las condiciones de vida de muchas mujeres que tienen un riesgo mayor de vincularse en conductas delictuales”, dice el experto.

Considera perentorio poder abordar necesidades importantes, como la generación de ingresos, a través de trabajos con perspectiva de género y asegurar prestaciones de salud y de consumo de drogas, así como también un trabajo de vinculación a otras redes de protección públicas, con el fin de disminuir las probabilidades de que estas mujeres se incriminen.

“Los datos del estudio permiten inferir que el mejorar sus condiciones de vida no tiene solo sustento ético, sino que también es una buena estrategia de seguridad pública. Hay evidencia académica que indica que el tener mejores condiciones de vida ayuda a disminuir las posibilidades de ocurrencia de un nuevo delito y los resultados obtenidos de este estudio, el primero en Chile que analiza a las mujeres que han estado privadas de libertad, permiten argumentar a favor de esa postura”, sostiene Rodríguez.

Publicidad

76%

de las presas

tienen un hijo menor de edad. De ese 76%, un 32% no recibió ninguna visita de sus hijos mientras estuvo en la cárcel.

54%

del total

de las madres del Centro Penitenciario Femenino no fue visitada al menos por uno de sus hijos durante su presidio.

66%

de las madres

creía que viviría con todos sus hijos a la salida del encierro, pero menos de la mitad (36%) lo logra realmente.

Publicidad

Laura, todo un caso

La primera vez, Laura (57, uno de los casos en estudio) cayó el año 2001. Por drogas.

Era casada, tenía 4 hijos y la última, de seis meses, aprendió a caminar en ese lugar. “Yo me encontraba en el patio-cuna y de a poco empezó a caminar afirmadita. Y era muy triste porque cada bebé se daba cuenta cuando, después que entraba una monja o una gendarme, cerraban la puerta de acceso al patio. Todos los bebés como que querían irse a la puerta. También parece que se sentían presos”. Estuvo 9 meses recluida y salió bajo fianza.

Regresó en 2008. Por drogas. “Yo vendía de todo: pasta base, cocaína, marihuana”. Permaneció dos años. Salió en 2010.

Volvió a la cárcel en 2017. Por drogas. “Me dieron año y medio”. Salió el 12 de abril del año pasado.

“Fui casada durante 40 años con el papá de mis hijos”, que llegaron a seis. “Y la última vez que caí presa, llevaba cuatro meses recluida y él se fue con otra persona. Vive en la misma población y es una drogadicta”.

Todo partió cuando Laura se casó a los 15 años, con un hombre mayor, vivido. No estaba enamorada, pero sí embarazada. “Era un hombre golpeador, que me maltrató mucho. Con los años, aprendí a quererlo”.

Con él conoció el hambre y mucho más. “Nunca anduve peleándome por una droga, porque siempre la tuve en mi propia casa. El me metió en eso. Primero empezamos a venderla . Y después pasamos a la segunda etapa. Yo fui una drogadicta durante 22 años”.

La caída más triste a la cárcel fue en 2008. “Mis hijos no tenían situación como para ir a verme, porque mi hija Paulina se hizo cargo de todos sus hermanos. Tuvieron harta necesidad. En su segunda visita, Paulina me dijo que no podría volver porque estaba embarazada. Eso marcó mi vida. Y ese mismo año falleció mi mamá, una señora que me crió con seis días (de vida). Ella me dio felicidad”.

En su última salida de la cárcel cambió. Esa vez sí quería que todo fuera distinto. Y ya no estaba su marido. “Yo tengo un puesto en la población, donde vendo útiles de aseo. La Fundación San Carlos me seleccionó para un programa donde nos guiaron para volver a trabajar y me hicieron una terapia con caballos (una terapia de emociones, para que se aprenda a querer y deje de pensar que todos la están mirando porque estuvo presa). Y ellos mismos me acompañaron a comprar las primeras mercaderías y me dieron 250 mil pesos. Dios fue misericordioso conmigo porque, ¿cuándo yo iba a poder hacer una terapia con caballos?”.

Intendencia de La Araucanía presentará querella por delito terrorista:

Tres detenidos por robo de vehículo y ataque incendiario a un camión en Victoria

Desde la fiscalía afirmaron que en la camioneta donde fueron aprehendidos los sujetos se encontraron especies de una escuela que fue quemada en la madrugada de ayer.

Héctor Burgos

Pasado el mediodía de ayer, según información de Carabineros, tres sujetos que se movilizaban en una camioneta interceptaron a un conductor que se desplazaba en otra camioneta de la empresa distribuidora de energía eléctrica Codiner, en la que realizaba trabajos al interior del sector rural La Turbina, unos 5 km al poniente de Victoria (La Araucanía). De acuerdo a fuentes policiales, tras intimidar al trabajador, los desconocidos habrían huido en ambas camionetas, hacia la Ruta 5 Sur. Sin embargo, unos 3 km antes de llegar a la carretera habrían colisionado el vehículo robado con el portón de un predio particular, lo que les habría obligado a abandonar el automóvil y a seguir camino en la camioneta en la que transitaban originalmente.

El hecho fue informado a Carabineros, y efectivos de Fuerzas Especiales que prestan servicios reforzados en la zona iniciaron un operativo de búsqueda de los sujetos.

Casi simultáneamente, en el sector rural Toquihue de la misma comuna —en un camino paralelo al lugar del robo de la camioneta registrado minutos antes—, el conductor de un camión que circulaba en sentido poniente-oriente fue obligado a descender del vehículo de carga, el que fue posteriormente incendiado, informó la policía uniformada.

El hecho fue alertado al personal de Carabineros que patrullaba el sector, lo que generó una intensa búsqueda. “(Se generó) una persecución junto con la víctima y (se logró) detener a tres individuos en delito flagrante”, detalló el intendente de La Araucanía, Víctor Manoli. Los tres detenidos —uno de ellos aprehendido a bordo de la camioneta utilizada en ambos hechos y otros dos capturados mientras huían por predios contiguos a pie—, “tendrían responsabilidad en ambos hechos”, expresó el fiscal adjunto de Angol y de la Fiscalía de Alta Complejidad (FIAC), Carlos Cornejo, quien dispuso de personal del OS9 y Labocar de Carabineros para desarrollar los peritajes preliminares. El persecutor confirmó que se trata de, al menos, “dos hechos que estarían vinculados”. El intendente Manoli anunció la presentación “de una querella por atentado terrorista”.

La fiscalía, además, investiga otro hecho ocurrido durante la madrugada de ayer en la misma comuna. En el sector La Turbina, la escuela rural Kumun Newen —donde se imparten clases a 12 menores de entre primero y sexto básico— fue incendiada. El recinto se ubica a un costado del mismo camino donde los tres detenidos habrían sustraído la camioneta de la empresa Codiner. La fiscalía confirmó que en el vehículo donde se desplazaban los sujetos se encontraron especies pertenecientes al establecimiento educacional.

Los antecedentes recopilados en la investigación serán presentados en la audiencia de control de detención de los tres capturados, que se realizará durante esta mañana. Al cierre de esta edición, el Ministerio Público imputaría a los detenidos los delitos de robo con intimidación (por la sustracción de especies personales al conductor del camión), incendio, y receptación.

Jueza consideró que son un peligro para la sociedad:

Imputados por robo en estación de metro Del Sol quedan en prisión

La magistrada Vania Boutaud, del Noveno Juzgado de Garantía de Santiago, dejó ayer en prisión preventiva a dos imputados por robo con fuerza en lugar no habitado e infracción a la Ley de Seguridad del Estado, hecho ocurrido en la estación de metro Del Sol, en la comuna de Maipú, el 21 de octubre pasado, tras considerar que son un peligro para la seguridad de la sociedad. Tras su formalización, Sebastián Contreras Agüero y Williams Venegas Agüero ingresaron al Centro de Detención Preventiva Santiago 1.

Venegas fue además imputado por el delito de tenencia ilegal de municiones, lo que quedó al descubierto cuando al momento de su detención se encontraron en su domicilio seis cartuchos de escopeta.

Según la Fiscalía Metropolitana Occidente, alrededor de las 18 horas del 21 de octubre de 2019, los imputados, previamente concertados, ingresaron a la estación, donde forzaron las puertas e ingresaron al sector de seguridad, lugar que destruyeron y se apropiaron de dos chalecos antibala que sustrajeron de casilleros del personal. Por los daños causados, la estación se encuentra hasta ahora inutilizable.

4,8° Richter:

Sismo de mediana intensidad sacude zona central del país

A las 18:31 horas de ayer, un sismo remeció la zona central del país. La Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) informó que el temblor fue de 4,8 en la escala de Richter y afectó a la Región Metropolitana, Valparaíso y O'Higgins. Según la Onemi, “no se reportaron daños a personas, alteración a servicios básicos o infraestructura producto de este sismo”.

El Centro Sismológico Nacional ubicó el epicentro del movimiento a 16 kilómetros al suroeste de la ciudad de Santiago y a una profundidad de 88,3 kilómetros.

El sismo fue acompañado por un fuerte ruido.

VOLVER SIGUIENTE