Vittorio Corbo, expresidente del Banco Central:
“Hay que ir despejando la neblina y en eso tiene que contribuir en forma importante todo el sistema político”
Recuperación y empleo son las palabras que más reitera el economista durante esta entrevista, enfatizando que aún falta para considerar que la recuperación es sostenida, dados los riesgos que persisten. Uno de ellos está en el plano interno, con el proceso constitucional, y para reducir la incertidumbre incluso esboza la idea de que un grupo transversal de constitucionalistas marque una hoja de ruta. Azucena González
No hemos pasado todavía a una etapa en la cual pensemos que la economía ya va en una recuperación sostenida. Falta mucho”.
n su casa ha pasado la pandemia Vittorio Corbo, expresidente del Banco Central, solo comunicado a través de diversas plataformas. “Estoy especialista en plataformas”, cuenta risueño el economista que hace unas semanas también formó parte del equipo de los 16 expertos que buscaron alternativas fiscales para que Chile pudiera hacer frente a la pandemia. Esta semana y con un IPoM del BC que trajo mejores proyecciones, dentro del negativo panorama que ha dejado esta crisis, Corbo alza la voz para hacer un llamado a la urgencia de concentrar todas las energías en la recuperación económica y en el empleo, con subsidios a la contratación, una preocupación que repetirá a lo largo de toda esta entrevista.
“Las empresas son las que emplean; entonces hay que tratar de permitir que sea más atractivo para ellas contratar trabajadores”, advierte. Y alerta que en la reactivación el sistema político tendrá un rol muy grande que jugar, para disminuir incertidumbres.
“De todas maneras. La economía tocó el punto peor, eso fue en mayo. De ahí hemos empezado a recuperarnos. Ha ido mejorando la situación externa y se han ido levantando los confinamientos. Eso ha llevado a que la actividad comience a tomar fuerza”.
“Estábamos en un hoyo profundo en marzo, abril, mayo, y ahora estamos un poquito levantando la cabeza. Pero nos queda mucho trabajo, no hemos pasado todavía a una etapa en la cual pensemos que la economía ya va en una recuperación sostenida. Falta mucho. Esta crisis va a dejar muchas cicatrices, muchas empresas no van a poder resistir. La destrucción de empresas y empleos va a tener efecto en el crecimiento sin ninguna duda. Hay que tener cuidado porque estamos viendo rebrotes en Europa. Aparte, toda la incertidumbre política en Chile asociada a los procesos eleccionarios y constitucional”.
“Hay que prepararse para que ese escenario no se dé. Un segundo confinamiento sería muy difícil de hacerlo cumplir y los costos serían altísimos”.
“Los mayores riesgos que tenemos hoy día en la economía chilena tienen que ver, en parte, con lo internacional. La economía internacional se está recuperando, pero quedaron muchas cicatrices, tuvo una recuperación importante al comienzo y después esa recuperación ha perdido fuerza en el mundo. Podemos tener problemas en el sector financiero, porque muchas empresas entraron a esta crisis con mucha deuda. Ese es un riesgo. Otro riesgo importante para nosotros es la parte interna: vamos a tener un proceso constitucional. Hay que empezar a acotar riesgos. Las empresas van a seguir muy preocupadas, tanto del riesgo interno político como del riesgo de que tengamos segundas olas. Entonces, vamos a tener que seguir apuntalando con políticas fiscales y monetarias. Vamos a necesitar esfuerzos hasta avanzado el próximo año”.
“Esto va a tomar mucho tiempo, porque también ha habido otro efecto de la pandemia: se ha acelerado la digitalización, hubo un curso intensivo de cómo usarla. Vamos a ver una aceleración de la robótica. Hoy la tarea número uno es cómo facilitamos el regreso a un empleo digno a este grupo grande de personas que lo han perdido. Vamos a necesitar flexibilizar, porque muchos turnos tendrán que ajustarse para que no vuelva la pandemia. Los próximos 18 meses necesitaremos cierta flexibilidad y agilizar programas públicos”.
“Hay fuerzas en ambas direcciones. Las quiebras van a venir —lo mismo está pasando en otros países—, pero hay otro factor que va a ser positivo: se están levantando los confinamientos. Hay fuerzas en las dos direcciones y lo que queremos es que el neto sea positivo. En tasa de desempleo, vamos a ver un salto importante, porque mucha gente se irá reincorporando al mercado del trabajo. La tasa de desempleo va a subir, va a saltar, porque subirá la fuerza de trabajo —llegará al 16%, 17%, 18%, 20%—, pero al mismo tiempo empezarán a aumentar los empleos, las empresas van a funcionar de nuevo”.
“Depende de muchas cosas. En Chile hay mucha incertidumbre. Vamos a tener un proceso constitucional. Lo que yo les pediría a las personas que participarán en este proceso es que empiecen a dar algunas líneas para dónde vamos. Si no, esto va a afectar la inversión por mucho tiempo e impactará sin ninguna duda la recuperación del empleo. Hay que ir despejando la neblina y en eso tiene que contribuir en forma importante todo el sistema político. Este es un tremendo
“El supuesto de trabajo es que la sociedad lo va a ir manejando adecuadamente, que el proceso va a ser ordenado y que el estallido social no regresa”.
“Hay riesgos grandes en ese escenario. O sea, el escenario puede ser peor que eso”.
“Cuando se hizo el acuerdo en noviembre todavía ni pronunciábamos Wuhan. Y volver atrás en los acuerdos en el sistema político chileno, donde es muy difícil conversar, no es fácil. Creo que hoy día los dados están echados y lo que uno debe pedir es que haya algunos consensos en temas básicos”.
“Queda mucho tiempo para octubre”.
“Por ejemplo, en el área de mi dominio, la económica, hubo un grupo de economistas transversales convocado con el fin de hacer propuestas para apuntalar la recuperación y reforzar las medidas de mitigación. Dieciséis economistas de posiciones muy variadas llegaron a unas sugerencias sin voto de minoría. Yo esperaría lo mismo, que se convoque a un grupo de 16 o 20 constitucionalistas y orienten un poco esta discusión. Lo que hicimos nosotros ayudó a orientar y celebro que la comisión de Hacienda ampliada haya también tomado los elementos centrales, que fue parte del acuerdo al que se llegó el 14 de junio. Yo espero lo mismo: que un grupo transversal de constitucionalistas llegue a algunas cosas, discuta en forma profesional, que fijen una hoja de ruta”.
“Claro. En el caso nuestro, nosotros solo hicimos sugerencias y la decisión la tomaron entre el Ejecutivo y el Congreso. Acá la decisión la va a tomar después lo que se decida respecto a cómo se va a redactar la Constitución. Pero dar algunos lineamientos que sirvan para ordenar las cosas. Ayudaría, porque vamos disminuyendo los escenarios de riesgo, acotando”.
“Este no es el momento de subir impuestos”
“Si mañana llegamos a la conclusión de que se requiere más esfuerzo, hay que evaluarlo en el margen, pero hay que tener en cuenta también que eso nos va a hacer más vulnerables. Tuvimos este
“No hay duda de que vamos a requerir más recursos, para dar bienes públicos de mejor calidad que ha reclamado la gente: salud, calidad de la educación pública —capital humano para funcionar en esta sociedad—, seguridad y las pensiones. Hay que hacerlo con cuidado. Este no es el momento de subir impuestos. Es una discusión para el año 2022. Si me pregunta a mí, claro que hay que subir los impuestos, serán dos, tres puntos más del PIB, pero hay que subirlos ordenadamente, impuestos que resulten, no que distorsionen. Pero también hay que readecuar al sector público, la eficiencia”.
“En la OCDE la gente empieza a pagar impuesto cuando tiene un ingreso 50% por debajo de la mediana. En Chile empezamos a pagar cuando está 1,6 veces la mediana. O sea, hay mucha gente que queda excluida de pagar impuesto a la renta. Segundo: nos llenamos la boca con preparar la COP, pero en Chile hay una tremenda distorsión: el impuesto al diésel es sustancialmente más bajo que a la gasolina. Eso no pasa en ningún país del mundo, ese problema hay que resolverlo, hay que romper algunos huevos para hacer alguna torta. Está la renta presunta, que hoy día no tiene ningún sentido. Pero los impuestos a las personas tienen que ser más altos en Chile, tienen que empezar a pagar antes, la base tiene que ser mucho más amplia”.
“El escenario más probable es que nos van a bajar la calificación de riesgo, pero estamos bastante más arriba del grado de inversión y esto va a ser marginal si no desordenamos más las finanzas públicas. Yo no me cortaría las venas, porque casi todos los países del mundo están en la misma situación. Estados Unidos va a terminar el próximo año con una deuda mayor que el Producto, sobre 100%. Y en Chile acercándonos al 35%. No es el fin del mundo para Chile, pero hay que tener cuidado de que no nos bajen muchos escalones”.



