Domingo 6 de Septiembre de 2020

Vittorio Corbo, expresidente del Banco Central:

“Hay que ir despejando la neblina y en eso tiene que contribuir en forma importante todo el sistema político”

Recuperación y empleo son las palabras que más reitera el economista durante esta entrevista, enfatizando que aún falta para considerar que la recuperación es sostenida, dados los riesgos que persisten. Uno de ellos está en el plano interno, con el proceso constitucional, y para reducir la incertidumbre incluso esboza la idea de que un grupo transversal de constitucionalistas marque una hoja de ruta. Azucena González

No hemos pasado todavía a una etapa en la cual pensemos que la economía ya va en una recuperación sostenida. Falta mucho”.

n su casa ha pasado la pandemia Vittorio Corbo, expresidente del Banco Central, solo comunicado a través de diversas plataformas. “Estoy especialista en plataformas”, cuenta risueño el economista que hace unas semanas también formó parte del equipo de los 16 expertos que buscaron alternativas fiscales para que Chile pudiera hacer frente a la pandemia. Esta semana y con un IPoM del BC que trajo mejores proyecciones, dentro del negativo panorama que ha dejado esta crisis, Corbo alza la voz para hacer un llamado a la urgencia de concentrar todas las energías en la recuperación económica y en el empleo, con subsidios a la contratación, una preocupación que repetirá a lo largo de toda esta entrevista.

“Las empresas son las que emplean; entonces hay que tratar de permitir que sea más atractivo para ellas contratar trabajadores”, advierte. Y alerta que en la reactivación el sistema político tendrá un rol muy grande que jugar, para disminuir incertidumbres.

—¿Comenzó la recuperación?

“De todas maneras. La economía tocó el punto peor, eso fue en mayo. De ahí hemos empezado a recuperarnos. Ha ido mejorando la situación externa y se han ido levantando los confinamientos. Eso ha llevado a que la actividad comience a tomar fuerza”.

—Con el IPoM se generó un debate en torno al exceso de optimismo.

“Estábamos en un hoyo profundo en marzo, abril, mayo, y ahora estamos un poquito levantando la cabeza. Pero nos queda mucho trabajo, no hemos pasado todavía a una etapa en la cual pensemos que la economía ya va en una recuperación sostenida. Falta mucho. Esta crisis va a dejar muchas cicatrices, muchas empresas no van a poder resistir. La destrucción de empresas y empleos va a tener efecto en el crecimiento sin ninguna duda. Hay que tener cuidado porque estamos viendo rebrotes en Europa. Aparte, toda la incertidumbre política en Chile asociada a los procesos eleccionarios y constitucional”.

—Si hay una segunda ola, ¿los sectores productivos podrían resistir otra hibernación?

“Hay que prepararse para que ese escenario no se dé. Un segundo confinamiento sería muy difícil de hacerlo cumplir y los costos serían altísimos”.

—¿Cuáles son los mayores riesgos?

“Los mayores riesgos que tenemos hoy día en la economía chilena tienen que ver, en parte, con lo internacional. La economía internacional se está recuperando, pero quedaron muchas cicatrices, tuvo una recuperación importante al comienzo y después esa recuperación ha perdido fuerza en el mundo. Podemos tener problemas en el sector financiero, porque muchas empresas entraron a esta crisis con mucha deuda. Ese es un riesgo. Otro riesgo importante para nosotros es la parte interna: vamos a tener un proceso constitucional. Hay que empezar a acotar riesgos. Las empresas van a seguir muy preocupadas, tanto del riesgo interno político como del riesgo de que tengamos segundas olas. Entonces, vamos a tener que seguir apuntalando con políticas fiscales y monetarias. Vamos a necesitar esfuerzos hasta avanzado el próximo año”.

—¿Cómo se revierte la situación del empleo y en qué plazo? ¿Chile se va a tener que acostumbrar a los dos dígitos de desempleo?

“Esto va a tomar mucho tiempo, porque también ha habido otro efecto de la pandemia: se ha acelerado la digitalización, hubo un curso intensivo de cómo usarla. Vamos a ver una aceleración de la robótica. Hoy la tarea número uno es cómo facilitamos el regreso a un empleo digno a este grupo grande de personas que lo han perdido. Vamos a necesitar flexibilizar, porque muchos turnos tendrán que ajustarse para que no vuelva la pandemia. Los próximos 18 meses necesitaremos cierta flexibilidad y agilizar programas públicos”.

—¿Lo peor está por venir? Expertos dicen que las quiebras importantes van a venir en noviembre-diciembre, cuando se acaben las postergaciones de créditos.

“Hay fuerzas en ambas direcciones. Las quiebras van a venir —lo mismo está pasando en otros países—, pero hay otro factor que va a ser positivo: se están levantando los confinamientos. Hay fuerzas en las dos direcciones y lo que queremos es que el neto sea positivo. En tasa de desempleo, vamos a ver un salto importante, porque mucha gente se irá reincorporando al mercado del trabajo. La tasa de desempleo va a subir, va a saltar, porque subirá la fuerza de trabajo —llegará al 16%, 17%, 18%, 20%—, pero al mismo tiempo empezarán a aumentar los empleos, las empresas van a funcionar de nuevo”.

—Estos niveles de 16-20%, ¿nos van a acompañar hasta el 2022, 2023?

“Depende de muchas cosas. En Chile hay mucha incertidumbre. Vamos a tener un proceso constitucional. Lo que yo les pediría a las personas que participarán en este proceso es que empiecen a dar algunas líneas para dónde vamos. Si no, esto va a afectar la inversión por mucho tiempo e impactará sin ninguna duda la recuperación del empleo. Hay que ir despejando la neblina y en eso tiene que contribuir en forma importante todo el sistema político. Este es un tremendo shock”.

—¿En las proyecciones del BC están subestimados estos riesgos políticos?

“El supuesto de trabajo es que la sociedad lo va a ir manejando adecuadamente, que el proceso va a ser ordenado y que el estallido social no regresa”.

—¿Usted suscribe ese supuesto?

“Hay riesgos grandes en ese escenario. O sea, el escenario puede ser peor que eso”.

—¿Es compatible entrar en la discusión constitucional con la recuperación?

“Cuando se hizo el acuerdo en noviembre todavía ni pronunciábamos Wuhan. Y volver atrás en los acuerdos en el sistema político chileno, donde es muy difícil conversar, no es fácil. Creo que hoy día los dados están echados y lo que uno debe pedir es que haya algunos consensos en temas básicos”.

—¿Cómo va a votar usted?

“Queda mucho tiempo para octubre”.

—¿Cómo se puede plasmar que se empiecen a dar esos contenidos o certezas? ¿Cuánto va a afectar a la recuperación el clima de polarización política?

“Por ejemplo, en el área de mi dominio, la económica, hubo un grupo de economistas transversales convocado con el fin de hacer propuestas para apuntalar la recuperación y reforzar las medidas de mitigación. Dieciséis economistas de posiciones muy variadas llegaron a unas sugerencias sin voto de minoría. Yo esperaría lo mismo, que se convoque a un grupo de 16 o 20 constitucionalistas y orienten un poco esta discusión. Lo que hicimos nosotros ayudó a orientar y celebro que la comisión de Hacienda ampliada haya también tomado los elementos centrales, que fue parte del acuerdo al que se llegó el 14 de junio. Yo espero lo mismo: que un grupo transversal de constitucionalistas llegue a algunas cosas, discuta en forma profesional, que fijen una hoja de ruta”.

—¿Un equipo asesor que oriente lo que vayan a hacer los asambleístas?

“Claro. En el caso nuestro, nosotros solo hicimos sugerencias y la decisión la tomaron entre el Ejecutivo y el Congreso. Acá la decisión la va a tomar después lo que se decida respecto a cómo se va a redactar la Constitución. Pero dar algunos lineamientos que sirvan para ordenar las cosas. Ayudaría, porque vamos disminuyendo los escenarios de riesgo, acotando”.

“Este no es el momento de subir impuestos”

—Respecto del fondo de US$ 12 mil millones, ¿se van a requerir más recursos?

“Si mañana llegamos a la conclusión de que se requiere más esfuerzo, hay que evaluarlo en el margen, pero hay que tener en cuenta también que eso nos va a hacer más vulnerables. Tuvimos este shock ahora y no sabemos cuál es el shock que vamos a tener en dos años más. En el medio de esta discusión constitucional en Chile, eso lo dejaría para mucho más adelante. Ahora hay suficientes herramientas como para ayudar a la economía. Y la ayuda más grande la puede dar el sistema político poniéndose de acuerdo con respecto a aclarar algunas cosas y aprobar más rápido proyectos que permiten a los trabajadores recuperar puestos de trabajo. No abriría esa discusión de nuevo”.

—¿Cómo converger a la consolidación fiscal? ¿Subiendo impuestos o bajando gastos?

“No hay duda de que vamos a requerir más recursos, para dar bienes públicos de mejor calidad que ha reclamado la gente: salud, calidad de la educación pública —capital humano para funcionar en esta sociedad—, seguridad y las pensiones. Hay que hacerlo con cuidado. Este no es el momento de subir impuestos. Es una discusión para el año 2022. Si me pregunta a mí, claro que hay que subir los impuestos, serán dos, tres puntos más del PIB, pero hay que subirlos ordenadamente, impuestos que resulten, no que distorsionen. Pero también hay que readecuar al sector público, la eficiencia”.

—¿Cuáles son los impuestos que resultan?

“En la OCDE la gente empieza a pagar impuesto cuando tiene un ingreso 50% por debajo de la mediana. En Chile empezamos a pagar cuando está 1,6 veces la mediana. O sea, hay mucha gente que queda excluida de pagar impuesto a la renta. Segundo: nos llenamos la boca con preparar la COP, pero en Chile hay una tremenda distorsión: el impuesto al diésel es sustancialmente más bajo que a la gasolina. Eso no pasa en ningún país del mundo, ese problema hay que resolverlo, hay que romper algunos huevos para hacer alguna torta. Está la renta presunta, que hoy día no tiene ningún sentido. Pero los impuestos a las personas tienen que ser más altos en Chile, tienen que empezar a pagar antes, la base tiene que ser mucho más amplia”.

—¿Es un dato que nos van a bajar la clasificación de riesgo?

“El escenario más probable es que nos van a bajar la calificación de riesgo, pero estamos bastante más arriba del grado de inversión y esto va a ser marginal si no desordenamos más las finanzas públicas. Yo no me cortaría las venas, porque casi todos los países del mundo están en la misma situación. Estados Unidos va a terminar el próximo año con una deuda mayor que el Producto, sobre 100%. Y en Chile acercándonos al 35%. No es el fin del mundo para Chile, pero hay que tener cuidado de que no nos bajen muchos escalones”.

¿Autonomía del BC y responsabilidad política? “El presidente va al Congreso a rendir cuentas. No advierto necesidad de ningún cambio”

En medio de la discusión constitucional, Vittorio Corbo es claro respecto de que no hay necesidad de introducir cambios al Banco Central. “El Banco Central es una envidia para el resto del mundo en cuanto a cómo ha manejado la política monetaria y cómo ha fortalecido la institucionalidad. Tiene que haber algún acuerdo de que eso no se toca. Funciona muy bien, ¿para qué vamos estar cambiando cosas que funcionan muy bien?”.

—Han surgido ideas, como la de Fernando Atria, en el sentido de introducir cierto grado de responsabilidad política y que responda ante el Congreso. ¿Lo ve factible?

“Si uno ve hoy día la Constitución y LOC, los consejeros pueden ser destituidos si no hacen su trabajo. Hoy existe protección para eso, está clarísimo. Yo fui presidente del BC, el presidente va al Congreso a rendir cuentas —qué se hizo con las reservas internacionales, cómo se manejaron—, ¡rinde cuentas!”.

—¿No advierte necesidad de introducir cambios?

“Hay otras cosas que cambiar —mejorar el sistema de educación, de salud—, pero ¿para qué vamos a cambiar una cosa que está funcionado? No advierto necesidad de ningún cambio”.

¿Subsidio al empleo debe incluir a grandes empresas?: “Debe ser un subsidio a la contratación, independiente si es grande, chica, pequeña”

En empleo, dada la necesidad de introducir flexibilidad, ¿es el momento de poner en la discusión la indemnización por años de servicio?

“Cuando hablaba de flexibilidad decía adaptar horas y tener turnos diferenciados para que tengamos menos concentración en la empresa de trabajadores, y cumplir con distanciamiento social. Lo de los años de servicio, en algún momento hay que enfrentar eso. No hay duda de que en Chile tenemos una tremenda rigidez, pero hay que estudiarlo en forma mucho más profunda, cómo se hace desde el punto de vista de los acuerdos políticos. Eso que ha sido recomendado por la OCDE, el BM el BID por años, nunca se le ha puesto el cascabel al gato, o sea, fortalecer el subsidio de desempleo y reducir la indemnización por años de servicio para darle flexibilidad al mercado laboral. Pero hoy no están los tiempos como para meter esa discusión en la parte política. Es muy difícil llegar a acuerdos en mucha cosas. Lo que pido es flexibilidad en las horas, de manera tal de tener turnos diferenciados”.

—Sobre los subsidios al empleo, ¿seis meses van a ser insuficientes de acompañamiento?

“En esto hay que tener la cabeza abierta, porque no sabemos cómo se sigue desarrollando la pandemia, y en Chile no sabemos cómo se va a desarrollar el ciclo político y el proceso constitucional. Con este aumento del desempleo, no sabemos si podemos volver a un estallido social, que sería lamentable. Hay que dejar caminos abiertos, pero tampoco al infinito, porque vamos a crearnos otro problema, la deuda pública en Chile, donde habíamos hecho la pega, teníamos una deuda/Producto baja, y si seguimos con estos programas al infinito ese activo también lo vamos a perder y ahí se va a encarecer el costo de capital para las empresas y eso va a repercutir en el empleo. Ahí sí que lo transformamos en un problema crónico de alto desempleo”.

—¿El subsidio debiera ser sin exclusiones, incluso para las grandes empresas?

“Debe ser un subsidio a la contratación, independiente si es grande, chica, pequeña. Sin exclusiones”.

—Con un ingreso per cápita retrocedido a niveles de 2013, ¿no hay un caldo de cultivo para un nuevo estallido? ¿Qué se puede hacer?

“Tratar de que empiece a crecer de nuevo. No solamente por el estallido, sino que también es caldo de cultivo para populismos. Mañana va a salir alguien que tiene la receta mágica, como han tratado de hacerlo al otro lado de la cordillera por mucho tiempo, y tienen un desempleo y pobreza masivos, que es lo que tiene Argentina. Receta mágica que no resulta en ninguna parte del mundo. No hay duda de que es un riesgo. No nos olvidemos de que una parte grande de este shock es transitorio, vamos a ir recuperando. No se ha destruido capacidad productiva, se han destruido algunas empresas que quiebran, pero no perdimos la Tercera Guerra Mundial. Ahora lo que tenemos que hacer es empezar a administrar bien la reapertura de la economía”.

—Está en discusión el salario mínimo. ¿Con qué guarismos realistas se debe enfrentar?

“Este año hay que ser muy cuidadoso. Muchas empresas no pueden pagar ni el salario mínimo actual, van a tener que despedir. Entonces, tratemos de meterle menos barreras a la rueda de la bicicleta para que pueda seguir andando”.

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