Miércoles 13 de Enero de 2021

Médicos y científicos alertan sobre el rol del sueño en el futuro de la pandemia:

Dormir bien podría determinar el éxito de la vacunación contra el covid-19

Un gran cúmulo de estudios demuestra que la falta de un descanso nocturno y reparador puede reducir la respuesta de anticuerpos frente a varios virus tras una inoculación, lo que disminuye su efectividad.

JANINA MARCANO

En medio de un inicio de año marcado por el avance de la vacunación contra el covid-19, médicos y sociedades científicas están alertando sobre un aspecto que ha pasado desapercibido: el rol del sueño para alcanzar la anhelada inmunidad.

Recientemente, la Fundación Nacional del Sueño de EE.UU., organización en la que participan médicos y científicos, empezó a promover el buen dormir como una estrategia que podría impulsar el éxito de la inmunidad de rebaño contra el SARS-CoV-2.

“La evidencia ha sido sólida a lo largo de los años sobre el impacto del buen sueño en la salud y la respuesta inmune, y ahora están surgiendo más investigaciones que muestran los efectos positivos del sueño en el funcionamiento de las vacunas”, dijo Rick Bogan, médico y presidente de la fundación.

“En este momento, muchas personas elegirán recibir una de las vacunas más importantes que se les ha ofrecido (la del covid-19). Entonces, dar prioridad a un buen sueño puede ser parte de su plan”, añadió el médico en un comunicado. Sus afirmaciones son respaldadas por un cúmulo de estudios en los últimos años.

Uno de los más recientes, publicado en la revista International Journal of Behavioral Medicine, arrojó que la falta de un sueño reparador, semanas previas a la vacunación contra la influenza, se asocia con una menor respuesta de anticuerpos contra el virus una vez recibida la inoculación.

Grupo clave

Pero antes, en 2017, un grupo de científicos del Instituto Nacional de Salud Pública y Medioambiente de Holanda ya había hallado pistas sobre el tema.

Publicado en el American Journal of Infection Control, su trabajo reveló que la eficacia de esta misma vacuna se ve afectada en personas con enfermedades crónicas del sueño.

En el texto, los investigadores pidieron más estudios al respecto y advirtieron sobre sus hallazgos como un problema para los trabajadores de la salud, quienes suelen tener rutinas de sueño fragmentadas.

Se trata de un tema que cobra relevancia en la actualidad, cuando los países están priorizando la vacunación de este grupo, con la esperanza de que estos puedan trabajar sin riesgo y lograr así un mejor control del brote.

Otra investigación en la cual se estudió el impacto del sueño en la efectividad de la vacuna de la hepatitis B encontró que esta fue más débil en quienes dormían menos de siete horas por noche, por lo que tenían menos probabilidades de estar completamente protegidos al final del ciclo de vacunación.

Y al menos otros diez estudios sobre sueño e inmunidad han arrojado conclusiones parecidas con distintos patógenos.

Los especialistas coinciden en que todos estos resultados sugieren un escenario similar para las vacunas contra el SARS-CoV-2.

Es así como dormir bien podría ser una gran arma individual en la lucha contra la pandemia, concuerdan los entrevistados.

Sobre los mecanismos que lo explican, Julia Santín, neuróloga de la Red de Salud UC Christus, dice: “Cuando hay privación de sueño, se afectan las funciones de la memoria inmunológica, lo que va a llevar a que se produzca menor cantidad de anticuerpos cuando recibo la vacuna”.

Álvaro Vidal, neurólogo de Clínica Somno, agrega: “Dormir de noche, sin luz que interfiera, incentiva la producción de hormonas que permiten la autorregulación, lo que lleva a que el organismo mejore el funcionamiento del sistema inmune y su memoria inmunológica”.

Dormir mal también afecta la inmunidad innata, la primera línea de defensa ante los virus y que también responde a las vacunas, dice Cecilia Méndez, inmunóloga de la Clínica Universidad de los Andes.

“Esto sucede porque se altera la función de algunas células, como los linfocitos T, que hacen que esta respuesta sea más débil”, agrega la doctora.

También se ha observado una relación contraria: dormir bien favorece al sistema inmune e impulsa la eficacia de la vacunación. Esto, según un trabajo publicado en la revista Journal of Immunology.

Santín puntualiza: “Y eso significa que importa tanto la cantidad, dormir de siete a ocho horas nocturnas, y la calidad, que sea un sueño constante y reparador”.

la pandemia del

Coronavirus

Higiene del sueño: cómo lograrla

Según explican los médicos, el reforzamiento del sistema inmune a través del sueño no es inmediato, por lo que conviene, indican, mantener una buena higiene del sueño en el tiempo. Para lograrla, se aconseja seguir las siguientes recomendaciones:

n Introducir el orden del sueño despertándose todos los días a la misma hora con la ayuda de una alarma.

n Evitar hacer esfuerzos por quedarse dormido. Se aconseja acostarse al sentir sueño.

n Reducir el consumo de bebidas con cafeína u otros estimulantes después del mediodía.

n No dormir siesta para evitar irse a la cama en la noche sin sensación de sueño.

n Suspender el uso de dispositivos electrónicos como celulares, computadores o tablets treinta minutos antes de acostarse.

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Según su presidente ejecutivo:

Pfizer ha producido más de 70 millones de dosis de vacuna contra el virus

Pfizer Inc. y su socio alemán BioNTech produjeron más de 70 millones de dosis de su vacuna contra el covid-19 para finales de 2020, dijo ayer el presidente ejecutivo Albert Bourla en una entrevista en CNBC.

“Al final de la última semana de 2020, por ejemplo, ya habíamos fabricado más de 70 millones de dosis y desde allí habíamos liberado, porque hay un control de calidad que debe liberar, alrededor de 50 millones de dosis. Luego fabricamos más la primera semana de enero”, aseguró Bourla.

Saška Mojsilovic, científica de datos de IBM:

“La inteligencia artificial tiene un potencial enorme para prevenir pandemias”

La experta, quien estará la próxima semana en Congreso Futuro, asegura que esta tecnología acelera el descubrimiento de terapias.

Anna Nador

“El desarrollo de la inteligencia artificial (IA) debe estar completamente entrelazado con los problemas de bien social”, dice Saška Mojsilovic, jefa de Inteligencia Artificial Confiable de IBM y codirectora de Ciencia para el Bienestar Social de la Investigación, un programa que busca aplicar los últimos avances en análisis de datos a los problemas sociosanitarios del mundo.

La IA —dice— puede utilizarse para combatir enfermedades como el cáncer e incluso prevenir futuras pandemias. El 20 de enero en Congreso Futuro la premiada doctora en ingeniería eléctrica hablará acerca de cómo abordar los desafíos humanitarios desde la IA.

—¿Cómo ha utilizado la tecnología para poder combatir el covid-19? “IBM proporcionó varias herramientas de IA para acelerar el descubrimiento de terapias para tratar el covid-19. ‘Búsqueda Profunda' es un servicio de investigación de IA que permite encontrar información clave sobre el covid-19. Nuestra ‘Plataforma Funcional Genómica' posibilita que investigadores identifiquen moléculas que se pueden usar para diseñar nuevas drogas, ya que la creación de nuevas drogas toma años o décadas para completarse. Ahí es donde la IA tiene el mayor impacto, por lo que durante la pandemia hemos aplicado esta tecnología al covid-19 y creamos miles de moléculas nuevas que podrían convertirse en drogas para tratar el virus”.

—¿Se podría usar la IA para prevenir pandemias en el futuro?

“La IA tiene un potencial enorme para combatir y prevenir pandemias globales en el futuro. Desarrollamos una solución cognitiva que lee publicaciones de biología y extrae la información relevante para potenciar el aprendizaje automático de algoritmos usados para cazar nuevas enfermedades. Este proyecto, llamado ‘Cazador Cognitivo de Enfermedades', se creó al observar que la mayoría de las enfermedades infecciosas se originan en mamíferos, por lo que debería ser posible identificar las características de los agentes patógenos que pueden infectar a humanos y predecir estas infecciones antes de que emerjan”.

Debido al covid-19:

Reino Unido tuvo en 2020 el año con más muertes en un siglo

La cifra casi llegó a los niveles de la pandemia de influenza de 1918.

El Reino Unido registró en 2020 el mayor aumento de muertes en los últimos 100 años debido a la pandemia del covid-19, de acuerdo con las cifras divulgadas este martes por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS).

De hecho, tuvo casi la misma cantidad de muertes en términos absolutos que la cantidad de fallecimientos ocurridos en 1918, para la pandemia de la influenza.

Según los datos oficiales, se trata de más de 608 mil fallecimientos ocurridos durante el año pasado, de ellos, 81.653 fueron atribuidos al coronavirus.

El exceso de muertes, es decir, el número de fallecimientos por encima del promedio de cinco años, aumentó a casi 91.000 en todo el Reino Unido en 2020, el más alto registrado desde la Segunda Guerra Mundial, informó The Guardian.

Los expertos advierten que la situación puede empeorar por el incremento de los decesos por covid-19 a causa de la propagación de una nueva cepa.

Richard Murray, director del King's Fund, organización benéfica que trabaja para mejorar la salud y el bienestar social, dijo: “Como muchos países, el Reino Unido estaba mal preparado para este tipo de pandemia”.

Para analizar el origen del virus:

Mañana llegan a Wuhan expertos de la OMS

Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) visitarán la ciudad de Wuhan, donde se detectó por primera vez el coronavirus a finales de 2019, al inicio de su investigación sobre los orígenes de la pandemia, dijo ayer China.

Los expertos llegarán a Wuhan el jueves, explicó el vocero del Ministerio de Exteriores, Zhao Lijian. Por el momento, no se anunciaron más detalles de la visita y la Comisión Nacional de Salud, que depende del gobierno central, no ofreció más información.

La visita, que se espera hace meses, tuvo un revés la semana pasada.

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