Jueves 8 de Abril de 2021

Proyecto de más de 2 billones de dólares:

Biden llama a aprobar plan de infraestructura para que Estados Unidos “lidere al mundo”

El Presidente demócrata manifestó su temor de que China se les adelante si no modernizan el sector tecnológico del país.

Nicolás García de Val

Llegó a la presidencia con la promesa de que Estados Unidos volvería a ser un líder mundial y ayer dejó claro que ese objetivo está firme y en marcha. El Presidente Joe Biden instó al Congreso a aprobar su ambicioso plan de infraestructura de más de 2 billones de dólares para evitar que otras potencias se les adelanten y anunció diversas iniciativas clave en política exterior.

El gigantesco plan de transporte y de inversión en tecnologías es necesario “para que Estados Unidos pueda liderar al mundo de la forma en que lo ha hecho históricamente”, indicó Biden en un discurso desde la Casa Blanca, donde aseguró que su principal preocupación es que otros países superen a EE.UU. “Antes invertíamos casi el 2,7% del PIB en infraestructura, ahora es alrededor del 0,7%. Estados Unidos no lidera porque ya no está invirtiendo”, lanzó.

La propuesta de Biden tiene como eje la modernización de rutas y autopistas, la reparación de puentes y el mejoramiento del transporte público, así como el impulso de las energías limpias, la mejora del acceso al agua potable y a la banda ancha de alta velocidad en el país. El plan ha sido rechazado por legisladores republicanos que aseguran que es demasiado amplio y que debería limitarse a aspectos de infraestructura más tradicionales como carreteras y puentes. “¿Ustedes creen que China va a esperar antes de invertir en infraestructura digital, en investigación y en desarrollo?”, preguntó el mandatario ayer en una suerte de respuesta a sus detractores. Según el demócrata, en medio de tantos cambios en el mundo, EE.UU. debe liderar estas transformaciones.

“Impulsar el liderazgo en el exterior significa mejorar la competitividad estadounidense. El gobierno necesita invertir en casa para asegurarse que el país mantenga su ventaja tecnológica. La competencia geopolítica se está alejando de los dominios tradicionales, como el poder aéreo y marítimo, y acercando a nuevos, como satélites, cibernética e inteligencia artificial. Se necesita invertir en infraestructura, educación, investigación y desarrollo, tecnología y otras áreas para mantener el dinamismo de la sociedad estadounidense y la fortaleza de su economía”, dijo a “El Mercurio” Charles Kupchan, experto en política exterior estadounidense del Council on Foreign Relations.

Desafío nuclear

El gobierno de Biden también hizo varios anuncios directamente en materia de política exterior ayer, uno de ellos fue que podría considerar acercamientos diplomáticos con Corea del Norte para resolver el tema de su programa nuclear.

“Estamos listos para considerar alguna forma de diplomacia si eso nos lleva a la desnuclearización (de Corea del Norte)”, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, quien precisó que el gobierno “continuará aplicando sanciones” al país asiático y que consultará con sus “aliados y socios” sobre el tema.

Hasta ahora Biden ha mantenido bastante silencio sobre sus intenciones con respecto a Pyongyang, aunque ha asegurado que no planea reunirse con el líder norcoreano Kim Jong-un –como lo hizo su predecesor, Donald Trump— y advirtió que tomaría represalias en caso de una “escalada” norcoreana, después de que se informara del lanzamiento de misiles por parte de ese país a fines de marzo.

Retiro de tropas

También en el plano de seguridad, la administración de Biden acordó con Irak la retirada de todas las tropas de combate que quedan desplegadas en el país para luchar contra los yihadistas del Estado Islámico (EI).

Esta representa una inusual coincidencia en las políticas de Biden y Trump, pues durante su mandato el republicano ordenó una reducción del contingente en Irak y en Afganistán, y al 15 de enero las tropas estadounidenses en cada país se habían reducido a 2.500 efectivos.

De todas formas, el gobierno explicó que un pequeño contingente de tropas permanecerá en el país en labores de entrenamiento.

“Esto no representa un cambio mayor en la política del país, pero sí es un hito importante para marcar el fin de la larga participación militar de EE.UU. en Irak”, manifestó a este diario Virginia Page Fortna profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad de Columbia.

Problema migratorio

El gobierno estadounidense también se concentró ayer en el tema de la migración, que se ha convertido en uno de los grandes desafíos en materia de política externa e interna, con más de 171 mil inmigrantes detenidos en la frontera con México en marzo, según cifras de Reuters.

La vicepresidenta Kamala Harris conversó con el mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, sobre un aumento de la cooperación bilateral para combatir el tráfico de personas, así como de ayuda humanitaria a naciones centroamericanas desde donde sale la gran mayoría de los migrantes que atraviesan el continente para llegar a EE.UU.

“Acordaron fortalecer los mecanismos binacionales para compartir inteligencia, con el propósito de combatir las redes de traficantes de personas que ponen en riesgo la seguridad de las personas migrantes”, dijo la presidencia de México en un comunicado divulgado tras la llamada entre ambos líderes.

En esa línea, el enviado especial del Departamento de Estado estadounidense, Ricardo Zúñiga, llegó ayer a El Salvador para discutir con el Presidente Nayib Bukele los esfuerzos conjuntos de ambos países para abordar las causas de la migración irregular.

Ayuda

Washington aseguró que reanudará la ayuda económica y humanitaria a los palestinos, por un total de US$ 235 millones.

Tras el Brexit:

Disturbios en Irlanda del Norte reavivan conflicto local

Los enfrentamientos los últimos días que dejaron autos quemados y policías heridos en Irlanda del Norte apuntan a un creciente conflicto en este territorio británico, donde las consecuencias del Brexit, tras la introducción de controles aduaneros, crearon un sentimiento de traición entre los unionistas, apegados a su pertenencia al Reino Unido.

La violencia ha dejado 41 policías heridos, reavivando el fantasma de las tres décadas de sangriento conflicto entre republicanos católicos y unionistas protestantes, que dejaron unos 3.500 muertos. Los controles fronterizos han socavado el delicado equilibrio entre el territorio británico y la vecina Irlanda (miembro de la Unión Europea), logrado tras el acuerdo de paz de 1998, pese a que el “protocolo de Irlanda del Norte” del Brexit busca evitar una frontera física en la isla, pero autoridades locales denuncian que lo prometido “no es el caso”, mientras que la situación también ha reavivado el debate de la reunificación.

La “Infra Week” comenzó ayer y durará hasta mañana:

Brasil inicia serie de subastas para reparto de concesiones

En su primera jornada, el Ejecutivo recaudó US$ 600 millones por 22 aeropuertos.

José Tomás Tenorio Labra

Enfrentado a la crisis por la pandemia del covid-19 y por sus recientes quiebres internos, el gobierno brasileño de Jair Bolsonaro buscó ayer sumar un punto a su favor con el inicio de una serie de subastas que repartirá hasta mañana concesiones en todo el país para la operación de aeropuertos, puertos y una línea ferroviaria. Con esto, el gobierno apunta a recaudar cerca de 10.000 millones de reales (alrededor de US$ 1.750) y tantear el atractivo del país para los inversionistas en medio de los efectos que tiene la pandemia en la nación.

La llamada “Infra Week”, en la que se dividió las concesiones en tres grupos según su ubicación geográfica (norte, centro y sur del país), comenzó ayer con la subasta de 22 aeropuertos, 15 de los cuales fueron adjudicados al grupo brasileño CCR y siete a la francesa Vinci.

Durante la jornada, el gobierno logró rematar los derechos de explotación de estos terminales por un total de 3.300 millones de reales (US$ 600 millones), con lo que obtuvo una recaudación, en promedio, 3.822% superior al valor mínimo exigido por el Ejecutivo, algo calificado como un “éxito” por el ministro de Infraestructura, Tarciso Freitas.

“Esta fue una victoria del gobierno de Bolsonaro”, aseguró Freitas, quien negó que fuese un mal momento para realizar la subasta, originalmente programada para octubre de 2020, pero que se postergó debido a la pandemia del covid-19. Pese a que hoy Brasil atraviesa el peor período desde el inicio de la crisis sanitaria, con muertes diarias que rodean las 4.000, el ministro aseguró que “no podíamos esperar más” para repartir las concesiones.

Y es que la “Infra Week” se enmarca en la promesa de campaña hecha por Bolsonaro durante su candidatura a la presidencia en 2018 de llevar adelante un ambicioso plan de privatizaciones y concesiones para reducir el déficit fiscal y la deuda de Brasil, que se dispararon durante la pandemia. Mientras que el déficit cerró en 2020 con un récord de 1,015 billones de reales (cerca de US$ 188.000 millones), equivalentes al 13,7% del PIB, la deuda terminó el año con la inédita cifra de 6,6 billones de reales (US$ 1.225 millones).

La serie de subastas, además, servirá al gobierno para evaluar el atractivo que tiene el país para los inversionistas en medio de la crisis sanitaria y política.

“Existían dudas sobre si este era el momento adecuado para hacer las subastas, debido a los desafíos que enfrenta Brasil, pero por lo visto en el primer día (ayer) creo que el éxito en los remates de concesiones le dieron la razón al gobierno”, dijo a “El Mercurio” el politólogo y profesor emérito de la Universidad de Brasilia David Fleischer, para quien el evento organizado “servirá al gobierno para, al menos por unos días, desviar la atención de las crisis que enfrenta y quitarle presión”.

Los remates continuarán hoy con la concesión del trecho de 537 kilómetros del Ferrocarril de Integración Oeste-Este, que conecta las ciudades de Ilheus y Caetité, un importante polo minero y productor de uranio, en Bahía. La ronda concluirá mañana con la subasta de las operaciones de cuatro terminales en el puerto de Itaqui, en el estado de Maranhao, y otro en el puerto de Pelotas, en Río Grande do Sul.

Economía:

México supera a China como socio comercial de EE.UU.

La potencia asiática también fue superada por Canadá en febrero.

EL UNIVERSAL/MÉXICO/GDA

México recuperó el primer lugar de la lista de socios comerciales de EE.UU., tras meses en que China ocupó ese sitial, según la oficina de censos y estadísticas estadounidense Census Bureau.

La subsecretaria de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía de México, Luz María de la Mora, reafirmó la ventaja que generó su país con las cifras obtenidas para los dos primeros meses del año en curso como primer socio de EE.UU.

Canadá quedó en el segundo lugar, seguido de China, Japón, Alemania, Corea del Sur, Reino Unido, Vietnam, India y luego Irlanda.

En el mes de febrero, según el reporte, México tuvo un intercambio comercial con Estados Unidos del 15,3% de todas las importaciones y exportaciones que realizó el mercado estadounidense; Canadá, 14,9%, y China, 13,7%.

Solamente en enero y febrero de 2021 México exportó a su vecino del norte 56 mil 469 millones de dólares e importó productos estadounidenses por 40 mil 529 millones de dólares, lo que dejó un superávit para la economía mexicana de 15.939 millones de dólares, en el primer bimestre de 2021.

En ese mismo período, Canadá exportó al mercado estadounidense 49.757 millones de dólares e importó 43.519 millones de dólares. En el caso de China, en ese mismo bimestre exportó 73.138 millones de dólares e importó 22.271 millones de dólares.

VOLVER SIGUIENTE